viernes, 25 de enero de 2013

Mi apple scone round





Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de enero nos invita a preparar un clásico escocés, Scones. 

Antes de nada os quiero agradecer que pese a que tengo el blog muy abandonado, todavía os molestéis en visitarme diariamente. Os lo agradezco de verdad.

Ahora mismo no puedo dedicarle al blog el tiempo que quisiera pero tampoco quiero dejarlo morir así que intento por lo menos hacer las recetas que nos propone Whole Kitchen, aunque no hice la de noviembre y en diciembre se tomó un descanso.

Ya estamos a finales de mes por lo que queda muy desfasado felicitaros el año nuevo pero aún así quiero desearos que este año que acaba de comenzar sea maravilloso para vosotros. Para mí desde luego que lo va a ser, va  a ocurrir un acontecimiento muy importante que va a cambiar mi vida en unos meses y es el que ocupa todo mi tiempo. Ahora mismo no os quiero dar más detalles pero os diré que estoy muy emocionada. 

Como habréis visto, hoy publicamos todos los suscriptores del Círculo Whole Kitchen una receta escocesa, los scones. Siempre he tenido mucha curiosidad por este dulce porque es el típico que aparece en las películas inglesas cuando toman el te o desayunan. Por eso, al ver que era la propuesta de este mes, me puse muy contenta por tener la excusa perfecta para hacerlo. Cierto es que estuve en Edimburgo en 2011, tal y como os conté en esta entrada, pero no tuve la oportunidad de probarlos.

Como ya os he hablado en algun que otro post, tengo libros de los que no he hecho ninguna receta y me pesa mucho porque me siento un poco culpable de ser acaparadora y caprichosa por comprarlos y no usarlos. Así, en 2010 me compré en Amazon un libro, que para mí es como una joya, que es "The Great British Book of Baking: 120 best-loved recipes, from teatime treats to pies and pasties". Seguramente ya lo habréis visto en otros blogs ya que son varias las chicas que lo tienen. Sólamente con leer el título del libro ya sabéis que contiene, y la verdad es que es fantástico, no le pongo ni una pega.
 
Supongo que os habrá llamado la atención el aspecto de este scone, no es nada bonito pero os aseguro que es igual que el de la foto del libro. Realmente no es como el bollito típico que estamos acostumbrados a ver, éste es un scone de fruta que no es esponjoso pero tiene un gusto delicioso a manzana y canela, una mezcla que me parece infalible. 

 



APPLE SCONE ROUND

Ingredientes para 8 personas: 

225 gr de harina con levadura incorporada
una pizca de sal
media cucharada de postre de bicarbonato
media cucharada de postre de canela en polvo
60 gr de mantequilla fría cortada en cubos pequeños
60 gr de azúcar demerara
275 gr de manzana
150 ml  de leche entera


Elaboración: 

  1. Precalentar el horno a 220ºC.
  2. Tamizar la harina, sal, bicarbonato y canela en un bol amplio. Añadir la mantequilla y con las yemas de los dedos intentar hacer migas, no amasando, sino frotando la mantequilla con la mezcla. Cuando ya vamos viendo que se ha convertido en finas migas de pan, añadir el azúcar. 
  3. Añadir la manzana pelada y cortada en trozos pequeños. Poner 125 ml de la leche entera al contenido del bol e incorporar a la mezcla, no removiendo con una cuchara, sino usando un cuchillo y haciendo el mecanismo del corte, es decir, como si estuviéramos cortando la masa en pequeñas porciones. Poco a poco vamos añadiendo una cucharada de leche hasta que vemos que la masa ha pasado de ser pegajosa a blanda. Dependiendo del jugo que han echado las manzanas, necesitaremos más o menos leche.
  4. Poner harina en nuestras manos y hacer una bola con la masa. En la bandeja que vayamos a usar, colocar un papel de horno y sobre él dibujar un círculo de 20 cm. Coger la bola de masa y aplanarla de forma circular siguiendo la forma que hemos dibujado. 
  5. Pincelar con un poco de leche y espolvorear con azúcar. Marcar con un cuchillo 8 raciones, sin llegar a cortar ni separar, y hornear 15 minutos o hasta que esté dorado.
  6. Sacar del horno y dejar reposar 5 minutos. Acabar de cortar y comer  tibio.  


Observaciones: 

  • Este dulce es muy sencillo de hacer, nada pesado ni empalagoso. Si bien no es apetitoso porque no es muy bonito, si que es muy rico. Lo mejor es que se hace en un momento ya que la mantequilla que lleva no hace falta que esté a temperatura ambiente, además se utilizan unos ingredientes que solemos tener todos en casa.

  • En casa no usamos leche entera y lo demandaba la receta. Como tenía un brick de nata abierto, he aprovechado para hacer mi propia leche entera. Lo que hice fue de los 150 ml que pide la receta, puse 125 ml de leche semidesnatada y 25 ml de nata, no se si se habrá notado pero el resultado es muy bueno.

  • En caso de que no tengais harina con levadura incorporada, añadir a la harina normal, una cucharada de levadura en polvo. 

  • La receta pide que extendamos la masa en forma de círculo de 20 cm. Lo que hice fue coger un aro de un molde de más o menos ese tamaño y extender la masa dentro, una vez aplanada, se retira. Este procedimiento me ha parecido más sencillo que hacer el círculo sobre el papel de hornear, pero también es válido.  

Espero que os haya gustado la receta pese a su aspecto poco agraciado, a mí me ha dado de desayunar toda la semana y os puedo asegurar que está muy rica. Gracias a todos de nuevo por seguir aquí!

bessissss

jueves, 25 de octubre de 2012

Mis triple chocolate brownies



Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Octubre nos invita a preparar un clásico estadounidense, brownies. 

Después del parón veraniego, que se ha hecho un poquito más largo de lo que esperaba, aquí estoy de nuevo con la propuesta de este mes. Debo de ser sincera, esta receta la tenía hecha desde hacía un montón de tiempo, y no se por qué se me había pasado publicarla. Como ya sabéis, en casa estamos comiendo un poco más de régimen y hace un montón que no hago este tipo de recetas así que al ver que este mes "tocaba" hacer brownies y ya los tenía hechos, me ha dado un respiro.    

Estos brownies deliciosos de tres chocolates son del libro que me compré en mi viaje a Edimburgo titulado: "Foods of America, around America's kitchens".  Es la única receta que he hecho de este libro pero tiene un montón que me encantan, y eso que soy muy complicada con los gustos. 

Nada más sacarlo del horno es un poco feo pero cuando lo cortas y ves los trozos de los diferentes chocolates, tiene un puntito de originalidad. Viendo las fotos se me vuelve a hacer la boca agua y es que, ¿a quien no le gusta el brownie? Además de buenísimo, es muy fácil de hacer y se ensucia muy poco la cocina, lo que siempre es de agradecer. 





TRIPLE CHOCOLATE BROWNIE

Ingredientes:

125 gr de mantequilla sin sal
200 gr de chocolate negro troceado para fundir
110 gr de caster sugar
2 huevos
185 gr de harina normal
150 gr de chocolate blanco troceado
100 gr de chocolate con leche troceado

Elaboración: 

  1. Precalentar el horno a 180ºC. Engrasar un molde de horno cuadrado de 19 cm y cubrirlo con papel de horno.
  2. En un bol grande apto para microondas fundir la mantequilla y el chocolate negro. Hacerlo poco a poco para que no se queme. Cuando estén fundidos dejar enfriar 10 minutos. 
  3. Echar los huevos y el azúcar en el bol del chocolate y remover bien. Cuando esté todo bien integrado añadir la harina y los dos tipos de chocolates. 
  4. Poner toda la mezcla en el molde y hornear durante 35 minutos. Esperar a que se enfríe totalmente antes de desenmoldar.   


Observaciones:

Pocos consejos os puedo dar con esta receta tan simple y deliciosa. Únicamente, y tal y como explica la propia receta, si queremos que el brownie quede un poco más jugoso o blandito (que es como más me gusta) hay que hornearlos menos tiempo, pero eso es a cosa de gustos. 




Espero que os haya gustado mi propuesta y que os deis una vuelta por la blogosfera porque encontraréis también un montón de recetas deliciosas de brownies. Poco a poco estoy volviendo al mundo virtual y a mi blog, así que a ver si me animo y vuelvo a hacer cosas dulces en la cocina.

bessisssss

lunes, 25 de junio de 2012

Mi diminuta charlota de limón


Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de junio, nos invita a preparar un clásico francés, "Charlota". 

Aquí me tenéis un mes después de la última entrada y ya parece que este blog sólo publica para estos acontecimientos. Pues sí, si no llega a ser por este "compromiso" mensual que tengo, no publicaría ninguna receta. En casa mis padres ya no toman dulce por prescripción médica y como comprenderéis no me lo voy a comer yo todo sola, así que estamos de sequía culinaria. Si a eso le sumamos que la cocinera oficial de mi casa es mi madre y la pobre se las tiene que apañar para hacer comidas ricas sin nada de sal y poca grasa... 

Ya veis que "planazo", eso sí cuando cocino algo dulce tomo la revancha y me paso tres pueblos! La mejor prueba este postre que os presento, que no es nada más ni nada menos que mi lemon pie modificada para convertirla en una charlota. Por lo que he leído, lo típico de este postre es rodearlo de bizcochos de soletilla y rellenarlo de crema de frutas y más bizcochos. Así que se me ha ocurrido usar la crema de la lemon pie y ponerle bizcochos en vez de galletas. 

Por eso, os dejo el enlace de la receta de la lemon pie que ya publiqué hace un tiempo y que tiene tanto éxito. Aquí podéis ver la receta y para convertirla en charlota tenéis que en vez de ponerle capas de galleta, ponerle bizcochos de soletilla y decorar el borde de la tarta con estos bizcochos, o si en mi caso, preparáis unas diminutas charlotas, sólo hacen falta unas puntas de bizcochos.  




Más fácil y rica no puede ser la receta, es fantástica. Les hice una gigantesca a mis padres para que se la llevaran a una comida con amigos y les encantó, no sobró ni una miguita de bizcocho pero mientras la preparaba, me guardé un poquito para mí, de ahí a que veáis esta  mini tartita y no una de proporciones normales.

Disculpad que no me enrolle más pero tengo que decorar 50 galletas para el bautizo de mi sobrino Luis y llevo mucho retraso!! 

bessisssss y feliz verano!



viernes, 25 de mayo de 2012

Mi zebra bundt cake






Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de mayo nos invita a preparar un Zebra Cake. 

Hace tiempo descubrí este bundt pero me parecía un poco engorroso y difícil así que no lo preparaba. Por eso, al ver la propuesta de este mes quedé encantada porque me "obligaba"a hacerlo y menos mal porque está riquísimo. 

No se vosotras pero cuando era pequeña mi madre, que odia la bollería industrial, me permitía muy de vez en cuando comprar el bizcocho marmolado ese alargado de chocolate. Para mí era una fiesta porque me encantaba y me sigue encantado así que cuando recién sacado del horno probé este bundt me transportó a entonces. Así que si os gustan esos bizcochos, éste os va a encantar, os lo aseguro.

Como vino mi hermana unos días a casa, me propuse hacerlo con ella así que tuve una pinche fantástica. Aparte de batir un rato la mantequilla, estuvo echando las cucharadas que llevaban cacao al molde así que me ahorró faena. Pero no creáis que lo hizo gratis...la listilla se llevó un buen trozo de bundt! Aún así, después de darle también otro buen trozo a mi novio,  me quedó para mí y aunque no me lo pude acabar en un solo día, se mantuvo jugoso hasta que me lo acabé. Así que este bundt sale bastante grande pero no os preocupéis porque no se endurece nada, se mantiene tierno todo el tiempo.

Esta vez he usado la receta que nos daba Whole Kitchen sin cambiar una coma así que os la transcribo.




ZEBRA BUNDT CAKE

Ingredientes:

450 gr de harina de repostería
2 cucharaditas de levadura
1/2 cucharadita de sal
560 gr de azúcar
75 gr de cacao sin azúcar
6 cucharadas soperas de agua
330 gr de mantequilla a temperatura ambiente
1 y 1/2 cucharaditas de extracto de vainilla
5 huevos grandes
125 ml de leche


Elaboración:

  1. Engrasar el molde y precalentar el horno a 180º.
  2. Tamizar la harina con la levadura y la sal en un bol y reservarlo. 
  3. En otro bol, mezclar el cacao, el agua y 120 gr de azúcar hasta que se haga una pasta.
  4. En otro bol, batir la mantequilla hasta que quede a punto de pomada, echar la vainilla, el azúcar restante y cuando esté disuelto, los huevos de uno en uno. Cuando la mezcla ya esté homogénea, añadir la harina en tres veces alternando con la leche. 
  5. De esta masa, separar un tercio y añadirla al bol de chocolate mezclando bien. 
  6. Ahora tenemos que montar el bundt. Para ello poner una cucharada de chocolate en el molde y sobre ella dos de vainilla y así hasta acabar las dos masas. 
  7. Alisar un poco la superficie y hornear durante 50 o 60 minutos o hasta que al meter un palito éste salga seco.
  8. Cuando ya esté listo, dejar enfriar el molde sobre una rejilla durante 10 minutos y luego desmoldar.  


Observaciones:

  • Mi bundt estuvo mucho tiempo en el horno, se tiró 1 hora y 15 minutos así que cuando llevaba una hora horneándose le puse papel de plata por encima para que no se me tostara mucho. También bajé el horno a 160º.
  • La receta recomienda poner la masa con cucharas de helado, lo probé y me encantó, os lo recomiendo.
  • Como no tenía el extracto de vainilla a mano, le puse aroma de vainilla y como no es tan concentrado, le puse tres cucharadas soperas. 


Espero que os haya gustado la propuesta de este mes, a mi me ha encantado y pienso repetirla porque aunque es un poquito trabajosa y se manchan muchos boles, vale la pena porque está riquísimo. Así que como no me ha quedado un dibujo de cebra muy chulo,  tengo la excusa perfecta para mejorarlo!

bessissssssssssss



miércoles, 25 de abril de 2012

Mi Tarta Sacher del cumpleaños










Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de abril nos invita a preparar una tarta clásica austriaca: la Tarta Sacher. 

Parece mentira que pase tan rápido el tiempo pero ya tengo 27 años. El lunes 16 de abril fue mi cumple y desde aquí quiero agradeceros todas las felicitaciones que me hicisteis. Fue un día muy especial y me sentí muy feliz por todo el cariño que me demostrasteis.

Mi cumple lo celebré en dos días así que me hice dos tartas, ésta que os muestro me la tomé el día antes con la familia de mi novio y otra que os mostraré más adelante es la que comimos en mi casa el 16. Así que os podéis imaginar la suerte que tuve ya que no me tocó pensar mucho en que tarta hacer si teníamos que prepara la Sacher.

Como cada mes, Whole Kitchen nos muestran la receta con vídeos para ayudarnos pero la verdad es que me parecía una receta un tanto rebuscada y como soy amante de las cosas sencillas, me fui a mi biblioteca personal a buscar la receta perfecta. La encontré en el libro:"500 Pasteles, de Susannah Blake" y me encantó por lo sencilla que parecía y realmente resultó. Tenía un poco de miedo porque el chocolate negro no me gusta nada y pensaba que iba a ser una tarta muy fuerte pero me la comí feliz. 



Ingredientes para 8 personas:

Para el pastel:

85 gr de harina
4 cucharadas soperas de cacao en polvo sin azúcar
110 gr de mantequilla
200 gr de azúcar
4 huevos (separando las yemas y claras)

Para decorar:

2 cucharadas de confitura de albaricoque
200 gr de chocolate negro picado
175 ml de nata para montar


Elaboración: 

  1. Precalentar el horno a 180º, engrasar un molde de 20 cm redondo y forrar la base con papel sulfurizado.
  2. Tamizar el cacao y la harina en un bol grande.
  3. En un bol mediano apto para el microondas, derretir la mantequilla a baja temperatura. Con un batidor y sin parar de remover, añadir el azúcar y luego las yemas hasta que esté bien integrado. Verter esta mezcla sobre la mezcla de la harina hasta que esté bien mezclado. 
  4. Batir las claras a punto de nieve e incorporarlas en tres veces al bol de la mezcla con movimientos envolventes. 
  5. Poner esta mezcla sobre el molde alisando la superficie. Hornearlo durante 40 minutos o hasta que un palillo salga seco del centro. Reposar en el molde 10 minutos y desmoldar sobre una rejilla para que se enfríe. 
  6. Una vez que está frío cortar la tarta por la mitad y rellenar con la confitura, previamente calentada unos segundos en el microondas. 
  7. Para decorar, poner la nata y el chocolate en el microondas y fundirlo. Una vez que esté listo, guardar dos cucharadas y verter el resto sobre la tarta. Cuando la tarta y el chocolate esté más frío escribir la palabra sacher sobre ella con las dos cucharadas que habíamos guardado. 




Observaciones: 

  • La tarta la he hecho prácticamente igual que estaba en el libro, lo único que he modificado es que la he partido por la mitad y la he rellenado, en vez de pincelarla por encima con la mermelada. 
  • El bizcocho queda jugoso, para nada seco así que no hace falta remojarlo en almíbar. Incluso después de varios días en la nevera queda estupendo.
  • La mermelada que le he puesto yo es de fresa ya que la de albaricoque no me gusta nada. La verdad es que tampoco se nota mucho así que podéis ponerle la que os apetezca. 



Espero que os haya gustado mi tarta sacher. Os garantizo que es muy fácil de hacer y está muy rica, por ahora es mi tarta de chocolate favorita. En breve os pondré la tarta que soplé el día real de mi cumple, una delicia que se ha convertido en una de mis preferidas. 



bessisssssss